Está por encima de cualquier elogio porque es el más grande. ¿Que otra cosa decir?. Es, en cualquier caso, el único cineasta que puede soportar sin ningún malentendido el calificativo  tan equívoco de “humano”.Desde la invención del plano secuencia en “The Champion” hasta la del cinema-verité en el discurso final de “El Gran Dictador”, Charles Spencer Chaplin, aún permaneciendo  al margen del cine, ha llenado en definitiva, este margen con más cosas  (¿qué otras palabras se pueden emplear: ideas, gags, inteligencia, humor, belleza, gestos...?) que todos los cineastas reunidos.....Se dice hoy Chaplin  como se dice Vinci, o mejor, Charlot como Leonardo. ¿Y que homenaje más  bello se puede tributar a un artista de cine, en pleno siglo XX, que citar estas  palabras de Rossellini después de ver “A King in New York”: “es la película de un hombre libre”.

 

(Jean–Luc Godard. “Cahiers du Cinema”. Especial Cine Americano,

nº 150-151. Diciembre 1963 – Enero 1964)

 

 

“La comedia es el estudio más serio del mundo”

(Charles Chaplin).